OREAR
Nuevos vientos para imaginar el porvenir

Viento del Sur,
moreno, ardiente,
llegas sobre mi carne,
trayéndome semilla
de brillantes
miradas, empapado
de azahares.
Veleta, de Federico García Lora
El Centro Cultural de España en Asunción, en el marco de su 50 aniversario, presenta OREAR, una instalación cuya propuesta aborda una experiencia sensible y conceptual en torno al movimiento, el aire y la transformación, partiendo de una pregunta fundamental: ¿qué puede generar un espacio cultural cuando se piensa a sí mismo como un organismo vivo? Desde allí la instalación ensaya una posible respuesta: dejarse afectar.
La propuesta OREAR introduce el aire como materia activa. No como vacío, sino como fuerza que atraviesa, desplaza y modifica. El viento, en sus múltiples intensidades, se convierte en metáfora: una presencia invisible que agita, erosiona, conecta y renueva. A través de esta lógica, la instalación plantea un desplazamiento de la mirada hacia la percepción del movimiento: aquello que no siempre se ve, pero que incide profundamente en las formas, y por qué no, también en la percepción individual.
El concepto se articula desde la idea de una institución porosa, capaz de abrirse, de dejar circular, de ablandar la rigidez de sus límites a través de nuevos vientos que permitan imaginar el porvenir. Un cuerpo híbrido que respira de manera natural pero también mecánica. En este sentido, OREAR no solo ocupa el espacio, sino que lo materializa a otras densidades. Lo airea, lo somete a corrientes que interrogan su estabilidad y sugieren nuevas posibilidades de existencia.
El gesto de “orear” implica aquí ventilar lo acumulado, permitir que lo contenido se desplace, que lo sedimentado se reconfigure. No se trata únicamente de renovar, sino de transformar desde dentro.
El movimiento, entendido también como danza, atraviesa toda la instalación. Una danza que no pertenece exclusivamente a los cuerpos humanos, sino que se expande a los materiales, a las superficies, a las estructuras mismas del espacio. Todo puede ser afectado por el aire: los tejidos, los objetos, las memorias, las formas de crear y de habitar... En ese desplazamiento, emerge una dimensión de incertidumbre que activa una imaginación transformadora: desde nuevos desplazamientos a nuevas formar de imaginar la calma y la incomodidad.
OREAR propone así una sintonía para preguntarse: ¿Qué ocurre cuando una institución se deja atravesar? ¿Qué se pone en movimiento cuando algo aparentemente estable comienza a respirar? ¿Qué nuevas formas pueden surgir cuando se habilitan desafíos constantes como condición de cambio?
En este contexto, el aire se convierte en un vehículo de transición, casi transportar, como un elemento que no se puede retener, pero que deja huella. Respirar, aquí, es también imaginar: activar procesos, desplazar certezas, ensayar futuros posibles.
OREAR se plantea como un gesto hacia adelante, una apertura, una corriente que, al atravesar el presente, permite vislumbrar otros modos de ser, de hacer y de estar con nuevos movimientos para imaginar el porvenir.
Nuevos vientos para imaginar lo que nos espera o cómo un espacio cultural puede transformarse en un organismo que respira
Equipo artístico y técnico: Raisa Aid, André Rolón, Aleix Jiménez, Elefante Mental.